lunes, noviembre 27, 2006

1948 FOUR FACES WEST (Cuatro caras del oeste) Paul Sawtell

Director: Alfred E. Green
Música: Paul Sawtell, conducida por él mismo
Guión: Graham Barker y Teddi Sherman, a partir de un argumento de William y Teddi Sherman de la novela publicada en el Saturday Evening Post “Pasó por aquí” de Eugene Manlive Rhodes
Intérpretes: Joel McCrea, Frances Dee, Charles Bickford, Joseph Calleia, Martin Garralaga, William Conrad, Raymond Largay
Director de Fotografia: Russell Harlan, lumínica fotografía en blanco y negro
Productor: Vernon E. Clark
Producción/Distribución: Harry Sherman Pictures/United Artists
Duración: 86’


En Santa María se celebra una fiesta en honor al nuevo sheriff de la población, el mítico Pat Garret (Charles Bickford). Aprovechando la situación, se produce un atraco en el banco de la localidad perpetrado por Joel McCrea que sorprendentemente firma un pagaré al director del banco a nombre de Jefferson Davies por la cantidad robada (acción que lleva a cabo por la necesidad que tiene de ayudar a su padre). Intentando despistarles, es mordido por una serpiente de cascabel. Se intenta curar sangrándose y logra subirse a un tren, medio moribundo, gracias a la ayuda del mexicano Monte Marques (Joseph Calleia), un personaje de aspecto siniestro. Es curado por una enfermera que hay en el tren (protagonizada por la guapa Frances Dee) que se dirige a Alamogordo.

Extraño western (combina momentos de mucha acción, constantes persecuciones a galope tendido, con otros donde es muy intimista), que desprende mucha fisicidad en los actos de los personajes (la mordedura de serpiente a Ross McEwan -su verdadero nombre-, el cambio de montura de un caballo a un toro de Ross para intentar confundir la persecución del implacable sheriff, la larga escena de la cabaña donde el fugitivo cura a una familia mexicana enferma de difteria que resultan ser tíos de Monte Marques y son los únicos integrantes de la extensa familia que tiene que no son primos) como la descripción de los paisajes en una espléndida fotografia (la captación casi espiritual de la peña El Morro, símbolo de los colonizadores de la frontera mexicana -base de la leyenda de la inscripción que hay en ella y base de la novela Paso por aquí-, la huída a través de un desierto de aspecto africano).

Esa misma fisicidad de la que hablamos antes nos la transmite también la vigorosa y épica música orquestal de Paul Sawtell, con unos excelentes títulos de crédito basados en una entrada poderosa del viento, apoyado en las cuerdas, dando la bienvenida a unos coros mixtos (los recuperará posteriormente para dar más fuerza a la narración y a la visualización de la anotación que hay en la Peña el Morro), y finalizando con unos coros solamente femeninos (reafirmando el carácter decisivo que tendrá el personaje interpretado por Frances Dee) dando un aire muy épico a la historia. También habrá coros, provocándonos una sensación amenazante, en la huida desesperada de Ross a través del desierto (con un “touche” pre-lawrenciano en las cuerdas) y también en la petición de ayuda, ahora como presagio de desgracia, por parte del padre de la familia mexicana enferma (con la ayuda de una guitarra solitaria). El filme da lugar a una serie de persecuciones donde Sawtell les da más fuerza gracias a la utilización a toda potencia de la orquesta con sus cuerdas y su viento. Lo único que se aparta un poco de las directrices que marca toda su composición es la fiesta de bienvenida de la población de Santa María a Garret con toda la orquesta basica de la época (banjo, violín, acordeón) con la intención da dar honores al sheriff más mítico del oeste.